“Un crimen dialéctico” de Guillermo Martínez (Seix Barral, 2026)


Echemos mano a la dialéctica. Guillermo Martínez es el autor de Acerca de Roeder (1993) y, también, el de Un crimen... ¿Qué pasó entre esa gran novela con la que irrumpe en la escena literaria y este policial que calca la fórmula de los anteriores? La respuesta es Crímenes imperceptibles y la maldita varita mágica de Hollywood que normativiza, copta y autodisciplina. Si Crímenes... es un buen policial, donde el autor explota muy bien su arista de matemático, dándole una vuelta de tuerca al género, las que siguieron son una plantilla prearmada que se repite una y otra vez. Entiendo que para Martínez, sea muy difícil resistirse a la tentación de elegir la comodidad y el rinde del Best Sellers luego del éxito de la película Los crímenes de Oxford; pero él tendrá que entender, también, la desazón de los lectores que seguimos leyéndolo, con la tibia esperanza que el autor de Acerca... pegue un portazo y vuelva a aparecer.
Creo que en esta última novela intenta establecer una síntesis dialéctica con su propia escritura, pero fracasa. La interesante discusión sobre el “libre albedrío” y la militancia, atenta contra el policial que quiere mantener. Lo interrumpe, no le aporta nada, lo enmaraña y le saca dinámica. Y, al revés, la plantilla del éxito, obtura la posibilidad de hacer crecer el texto tirando de la piola de un tema más que suculento.
Lo prometedor es que pareciera que en esta novela hay una crisis de su escritura, como si convivieran una tesis y una antítesis de cómo quiere contar. La síntesis que plasma no funciona, pero quién te dice, en la próxima, pueda sacar ese as subjetivo de la manga que le permita elegir y perpetrar ese "crímen dialéctico", desbaratando el camino “determinado” por la explosión hollywoodense.
P.D: Juro, que en lo más profundo de mi ser está este deseo.






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